
Después de pasar toda la tarde jugando en ese hermoso lugar, de cantar, bailar y brinca en los charcos de agua, escuchó los gritos de su madre quien la llamaba para que se fuera a casa, el sol estaba apunto de ocultare y la pequeña angelical niña no lo había notado. No le gustaba la obscuridad a veces se escuchaba ruidos raros entre los arboles, su abuelo decía que los lobos y demás animales silvestres bajaban a beber agua al arrollo.
Echo un ultimo visitado a todo su alrededor, memorizándose cada parte de aquel precioso lugar para jamás olvidarlo y camino de regreso a casa, su mamá tenia lista la cena y cenaron en compañía de la abuela, quien tenia su casa aun lado de la de ella, en el mismo terreno pero con unos cuantos metros de distancia para marcar la privacidad.
Se fue a recostar en la enorme cama donde dormía cuando su padre estaba fuera, como hoy, y su hermano se acostó aun lado de ella, miraban la televisión, un programa divertido donde los dos pequeños reían a carcajadas. Su madre entró ala habitación después de ir a acompañar a la abuela a su casa y anunció la hora de dormir. Ambos niños permanecieron sobre la cama esperando que su madre entrara entre las sabanas y les contara un cuento como los tenia acostumbrados, sacó un libro debajo la cama y lo desempolvó un poco.
Abrió en la primera pagina y comenzó a leer el cuento, aun no terminaba de leerlo cuando los dos niños ya de encontraban durmiendo...
Echo un ultimo visitado a todo su alrededor, memorizándose cada parte de aquel precioso lugar para jamás olvidarlo y camino de regreso a casa, su mamá tenia lista la cena y cenaron en compañía de la abuela, quien tenia su casa aun lado de la de ella, en el mismo terreno pero con unos cuantos metros de distancia para marcar la privacidad.
Se fue a recostar en la enorme cama donde dormía cuando su padre estaba fuera, como hoy, y su hermano se acostó aun lado de ella, miraban la televisión, un programa divertido donde los dos pequeños reían a carcajadas. Su madre entró ala habitación después de ir a acompañar a la abuela a su casa y anunció la hora de dormir. Ambos niños permanecieron sobre la cama esperando que su madre entrara entre las sabanas y les contara un cuento como los tenia acostumbrados, sacó un libro debajo la cama y lo desempolvó un poco.
Abrió en la primera pagina y comenzó a leer el cuento, aun no terminaba de leerlo cuando los dos niños ya de encontraban durmiendo...
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