¿Qué es una amiga? ¿Existe realmente? Y si es así ¿Dónde se encuentra?
No lo sé, sinceramente no me importa no poder responder con claridad esas preguntas. Aunque la palabra amiga queda muy acorde con la imagen que tengo de ella.
Recuerdo cuando nos conocimos: yo, obsesionada por escribir buenas historias, haciendo bocetos torpes de novelas sin sentido, intentando de manera desesperada encontrar el rumbo de mi vida; y ella, una persona que le gustaba leer aquellas cosas buscando refugio en ellas.
No supe cómo comenzó pero un día simplemente me di cuenta que ya era mi amiga; solía contarle más cosas de las que le había contado a alguien alguna vez. Era especial, sí. Y lo sigue siendo. Se puede llorar, reír, gritar, cantar, soñar, bromear con ella, o más bien ella generalmente lo hace conmigo.
Hoy, es su cumpleaños y aunque como siempre lo olvidé, no dejé de sentirme feliz por a verla conocido. Y es en ese momento en que pienso en cómo comenzó; si no hubiera estado escribiendo fantasías de mi cerebro, sino hubiera estado involucrada con aquella música, si no hubiera sentido aquella cruel soledad recorrerme el cuerpo, quizás -estoy segura- no la habría conocido. Todo es por algo, lo sé. Y todo se relaciona de alguna manera especial.
Ahora ella es mayor, un año más grande, un año más sabia, un año con más retos por vencer y con sueños por cumplir. Yo le deseo lo mejor, creo que ella lo sabe. Sé que tendrá éxito. Sé que volará tan alto como le de permiso a sus alas. Sé que un día le daré un fuerte abrazo y le diré a la cara que es como la hermana que siempre quise tener y que nunca tuve hasta que ella apareció.
Si lees esto Susi, te deseo un feliz, feliz cumpleaños. Destrampate.
Sonrie, tienes muchas razones para hacerlo (yo por ejemplo XD) y no permitas que nada amargue tu día y el resto de tu vida.