martes, 4 de mayo de 2010

El mal


Tardes calidas se llenan de obscuridad. Se opacan por una tiniebla maligna. Quedan trozos los cuerpos despedazos, quedan restos de los cuerpos descorazonados, queda solo dolor y maldad reinado los cielos. Vagan las almas en pena sumplicando perdón por sus errores buscando un lugar para no ser olvidados. Se inundan las paredes de un mundo extraño por la sangre derramada en lugar de lágrimas. Todo gira en circulos, los ciclos se repiten, dirariamente esto es lo mismo. El corazón es sacado de su lugar trantan de matarlo. Alguien trata de cambiarlo. Busca otra forma de subsistir, extraña y no permitida, se lleva consigo cuerpos limpios dejandolos sin sentimietos, sin amor, sin sentidos... dejandolos solo llenas de dolor.

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