Sigo llorando en silencio por la misma causa. Eres imposible, siempre lo fuiste. Quizás me confundí, quizás tú sólo estabas jugando. No lo sé. Me gustaba todo lo que era junto a ti, ya no era gris. Pero ahora ya no sé. Me siento rara. Fui tan infantil contigo, tan ñoña y cursi. Tan angelical, tan amorosa; tan comprensiba, tan loca y risueña. Fui otra, fui una estúpida enamorada. Y si, me enamoré. Pero y ahora qué. Ya no estas aquí. No me siento triste ni deprimida pero tampoco puedo decir que me siento muy feliz que digamos. Estaría mintiendo si dijera algo así. Marcaste mi vida y eres lo más. Pero sé que esta enfermedad pronto se me curará. [*Palabras sueltas]
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