martes, 3 de enero de 2012


Parecía un día aburrido y carente de emoción como cualquier otro. Eran vacaciones, por supuesto, pero todo era tan monótono que me daba igual. La sensación de extrañarle permanecía intacta, como el recuerdo que tenia de sus ojos claros y de su voz cantándome aquella dolorosa canción. De pronto, se me ocurrió revisar el perfil y las notificaciones eran pocas a pesar de que llevaba más de cinco días sin revisarlo, pero hubo algo en ellas que me revivió: había una notificación de él. Fue increíble cómo mi corazón comenzó a andar a un ritmo más rápido, como mis ojos no podían apartar la mirada de la pantalla por no creer lo que estaba pasando. Una señal efímera suya después de tantos meses de espera me hizo revivir estúpidamente y fue como para recordarme que nada dentro de mí a cambiado, para gritarme a la cara que le quiero y que él fue el más absurdamente hermoso que conocí.

No hay comentarios:

Publicar un comentario