sábado, 22 de enero de 2011

-¿Por qué me haces daño? ¿Por qué? —Exigí saber — ¿Por qué me rompes el corazón así?
-Si hubiera sabido que las cosas terminarían así te juro que no hubiera hecho nada…
-El hubiera no existe, ya no hay marcha atrás —Una lagrima corrió por mi mejilla. — Me enamoré como una estúpida de ti… ¿Entiendes eso? y sé que yo también tengo la culpa pero una vez en esto ya no lo pude evitar… te juro que si hubiera podido me hubiera alejado de ti porque ya sabía que tarde o temprano esto me iba a lastimar…
-Lo siento…
-¡Debiste apartarte! Si no sentías nada hacia mí y todo ella ¿por qué me buscabas? ¿Por qué dejaste que las cosas llegaran a este punto? ¿Por qué? ¿Por qué si tu si lo podías evitar no lo hiciste?
-Preciosa... —Me dijo con voz suave y tratando calmarme¿Qué es lo que quieres que haga? —Lloré.
-Quiero que me quieras… —Pedí, supliqué entre sollozos. — Quiero que me ames…
-
Sabes que no puedo, no como tú quieres que lo haga
-Vale, ya no importa —Dije mirándolo por última vez. Sus ojos cristalinos me atravesaron y volví a sollozar si es que alguna vez había dejado de hacerlo — Adiós —Le dije con voz quebrada, rota en llanto. Me levanté y el mundo comenzó a darme vueltas.

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