Fue algo profundo,
una clase de conexión que pocas veces había sentido en mi vida, por no decir
que nunca. Mi piel se estremeció en el acto y su mirada me transmitió partes de
su corazón.
-¡Celeste!
—Gritó mi nueva amiga.
Suspiré profundamente apartando mis ojos de él para enfocarlos en la que se había
tomado el atrevimiento de interrumpir tan mágico momento.
-¡Celeste al fin te encuentro! ¿Dónde te habías
metido? —Cuestionó llegando a mi lado. No supe qué decir. — ¿Te encuentras
bien? —Me preguntó cambiando de expresión, una mueca de preocupación se apoderó
de su rostro.
-Sí —Murmuré encogiéndome de hombros.
Antes de que me atacara con más preguntas volví
desesperadamente la mirada hacia atrás, tratando inútilmente encontrarme de
nuevo con ese par de maravillosos ojos. Ya no estaba.
Un ángel y un demonio
Lenny Flores
No hay comentarios:
Publicar un comentario