-¿Por qué para ti es tan fácil? Es que por qué no dices que me detestas en lugar de poner tus putas escusas de “no quiero que te suceda nada…”
-¡No son escusas! —Jadeó sintiendo la sangre hervirle.
-A mi me parece que sí, o bueno entonces eres una cobarde que se esconde detrás de su máscara de hipocresía…
-Eres un idiota, no entiendes nada…
-Tú eres la que no entiende nada —la canción que los acompañaba de fondo y sólo lograba aflorar más los sentimientos —No entiendes que puedo ni quiero estar lejos de ti —Jane se estremeció: “No puedo ni quiero estar lejos de ti”. Joder, él habia roto el record; era el primero -después de chicos y más chicos- que le decía cosas tan bonitas, y lo que más la descolocaba era la sinceridad con la que pronunciaba aquellas palabras.
Tom negó repetidas veces, estaba cansado de su resistencia y sentía que ya no habia más que hacer, ya no iba a suplicarle. Le dedicó una mirada con la esperanza que dijera algo, que le pidiera que las cosas fueran como antes; pero no lo hizo. Tom pasó por un lado de Jane sin mirarla, dispuesto a no volver a buscarla nunca.
-Odio que hagas salir mi lado cursi —Murmuró ella. Odiaba que la convenciera tan rápido, ahora la carta se habia desvanecido con todo y su despedida.
Tom detuvo su andar al escucharla. Su corazón comenzó a latir acelerado cuando escuchó los pasos de Jane aproximarse a él, como si le hubieran inyectado una droga que lo hacía revivir.
De repente sintió como ella se recargaba en su espalda y como sus brazos lo rodeaban tiernamente, no pudo moverse sólo pudo escuchar como los bombeos de su corazón se acentuaban. — Perdóname, no quiero hacerte sentir mal pero analicé la situación y llegué a la conclusión que así es mejor… —Kaulitz respiró profundamente sintiéndose en las nubes, era un sueño lo que estaba sucediendo.
Giró para verla de frente, quería que esos ojos azules lo hipnotizaran otra vez.
-Jane yo te… —Ella negó rápidamente.
-No lo digas por favor —Interrumpió antes de que la asesinara con aquellas palabras. Tom acortó la distancia que los separaba.
-No es mejor así y tú lo sabes mejor que nadie —susurró serca de sus labios, Jane cerró los ojos por un momento atrapada por su aliento cálido. Sus labios se rosaron, él sonrió sobre su boca fascinado por el hecho de que Jane no se alejaba.
No pudo resistirlo más y abrazó los labios de ella con los suyos.
-Tom no… —Trató de decir pero estaba poseída por su boca y no podía resistirlo.
-Shhh… —La calló y continuó besándola. —No me voy alejar de ti, aunque lo supliques —Le aseguró firmemente entre el beso.
-Bien, bien… encontraremos la manera… —respondió ella rendida a sus pies.
Novela: "Mi mejor amigo"
By: Lenny Flores