
Eres como un fuego artificial, destellas en lo alto del cielo robándome el corazón y el aliento y después, sin avisar, sin importarte lo prendida que me has dejado a tu luz, te vas llevándote todo mi amor contigo. Pero tu nivel de falsedad es equivalente a tu luz deslumbrante. No eres real. Tu no brillas eternamente, sólo finges sacar de la obscuridad ala gente.
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