jueves, 5 de julio de 2012

This moment.


-Una chica no debería andar por ahí distraída porque... –su rostro, sus labios su voz se colaron entre el espacio para llegar al odio de ella. Su voz traspasó sus sentidos, paralizó cada una de las partes que forman su cuerpo. Un escalofrío inminente le recorrió de pies a cabeza, dejándola con la mente completamente en blanco por unos segundos.
-Ahh… –Soltó todo el aire que sus pulmones retuvieron por una milésima de segundo, detuvo su andar y giró en si misma por la impresión de que él hubiera aparecido así de la nada. La risa encantadora de la persona que propicio todo esto se hizo presente al instante. – ¡Me asustaste tonto! –Exclamó ella casi temblando, casi sin respiración, pero no del susto, pero no del miedo, si no de la sensación tan placentera que su voz le provocó.
-No te asustes –Su voz sonriente atraía los sentidos de la chica que aun iba con esa sensación recorriéndole el cuerpo.
-¿Por qué siempre me asustas? ¡Siempre me asustas! No es justo.–Se quejó con voz de niña pequeña y clavo sus obscuros ojos en los brillantes e impredecibles ojos claros que tenia enfrente.
-Eso pasa por ser tan distraída –Ella comenzó a retomar el caminado pausado que llevaba antes siendo acompañada ahora por esa linda persona.
-Tonto... –De quejó negado con la cabeza.
-Tu cara de susto –Dijo riéndose –Tus ojos abiertos
-¡Tonto! –Se quejó una vez más con voz alborotada y riéndose de si misma.
-Te ves bonita asustada –Dijo de repente, de no ser porque era una situación común, su corazón hubiera bombeado mas de lo que lo hizo en ese momento. De no ser porque eran solo conocidos, ella hubiera malinterpretado esas palabras; pero ella sabia, ella estaba segura que él era así. El brillaba siempre, sonreía siempre y no lo hacia por ella. 




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